Por Fidias David G.Cuevas
elpoderconfidias.com
ASI ES LA VIDA
Nagua,R.D. PRIMEROS CUENTOS
Espere pronto en Nagua, la puesta en circulación de la obra literaria “Así es la vida: Primeros cuentos”, de la autoría del profesor Stanislaw Peña (Rafael). “Así es la vida: Primeros cuentos”, es un libro de doce cuentos vanguardistas de carácter socio-realista. Muy pronto en circulación a nivel provincial.
Prólogo de la obra literaria “Así es la vida: Primeros cuentos”. Cuya puesta en circulación será realizada (en el mes de julio del año en curso) en Nagua. Este libro de cuentos es de la autoría del profesor Stanislaw Peña (Rafael). Dicho prólogo fue redactado por Víctor Saldaña, profesor y escritor dominicano exponente de la tendencia contextualista correspondiente a la Generación del 90.
La narrativa de Stanislaw Peña:frescos sociológicos de la cultura Dominicana.e ha tocado a mi persona prologar los “Primeros cuentos” publicados por el profesor y escritor nagüense Stanislaw Peña, tarea esta que hemos realizado con agrado; no solamente porque Stanislaw haya sido un alumno aventajado dentro de la cátedra de Historia de la Literatura en la Universidad Autónoma de Santo Domingo, o porque su voz viene con una nota especial a enriquecer el panorama literario de la provincia María Trinidad Sánchez (lugar donde no suelen surgir muchos escritores), o porque a nuestro modo de ver, estos cuentos tienen una fuerza narrativa que de antemano lo convierten en una promesa de las letras nacionales; sino simplemente porque “Así es la vida”, sorprendente y sencilla como la frase que el autor ha elegido para titular su obra.
El libro “Así es la vida”, es un conjunto de doce cuentos y relatos que reflejan tanto en el plano del “continente” como del “contenido” (como diría George Lukács) tres características fundamentales.
La primera de dichas características es que se trata de unas narraciones realizadas con gracia. En el discurso ofrecido para recibir el Premio Nobel de Literatura, el poeta y ensayista mexicano Octavio Paz se refería a la interesante polisemia de este término. Decía Paz, que la “gracia” no solamente indica gratitud o agradecimiento; sino que existe también la gracia divina, que es la virtud o don que posee el agraciado que ha sido elegido por el favor de Dios. Pero la “gracia” también se refiere a empatía, hermosura, talento; es decir, al atractivo especial que poseen algunas criaturas, como por ejemplo, la “gracia” en el caminar de un caballo de paso fino.
En el contexto dominicano tener “gracia” también tiene otras implicaciones; pues para nosotros posee “gracia” quien nos hace feliz. En efecto, para nosotros, todo el que es capaz de hacernos sonreír es “gracioso” o poseedor de “gracia”, y es en ese sentido que los relatos de Stanislaw están construidos con “gracia” en cuanto a la forma, aunque paradójicamente el contenido de algunos sea trágico o reflejo atroz de nuestras desdichas cotidianas.
La segunda característica de estos relatos, es que son (tanto en la forma como en el contenido), trozos de la realidad social del pueblo dominicano.
El principal indicador de la realidad de un pueblo es el uso que éste hace de su lengua, ya que es harto sabido, que la misma, más que el vehículo de la cultura, es el principal elemento de la cultura persé. Pedro Henríquez Ureña, en su libro “Las Corrientes Literarias de la América Hispánica” va más lejos; pues explica que independientemente de que los escritores de nuestra América usen regionalismos propios de sus países en las obras literarias, por sus giros estilísticos se puede identificar el país de origen de cualquiera de ellos.
En efecto; las expresiones de lengua del pueblo dominicano están presentes no solamente en el estilo de Stanislaw, sino incluso en el uso de sociolectos y geolectos que ayudan al lector a ubicar el nivel social, educativo y hasta el lugar de procedencia de los personajes. En ellos se siente el decir del motoconchista, del campesino, del profesional y hasta el del filósofo popular.
En consecuencia, esas características a las que nos hemos referido, provocan que los cuentos y relatos de Peña, resulten de interés y le lleguen a cualquier público. El interés es uno de los valores estéticos definidos por los clásicos. Una obra que no despierte el interés de nadie no es portadora ni de belleza ni de gracia. Para este narrador naciente estos atributos pueden ser un rumbo que llegue aun más lejos, donde no quepan las posibilidades de influencias hacia la construcción de su estilo narrativo personal. Ese debe ser el norte para constituirse, pues de inicio, Stanislaw Peña se convierte en una interesante promesa de la narrativa nacional.
Víctor Saldaña
–25 de abril del año 2010–