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Title: Crónicas de un abusador del erario, con nombre medieval: Sir IvanJoe
Author: Unknown
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SANTO DOMINGO, República Dominicana.-Presumido en la arrogancia de todo el que tiene convicción de intocable, entendió muy temprano --astu...
Crónicas de un abusador del erario, con nombre medieval: Sir IvanJoeSANTO DOMINGO, República Dominicana.-Presumido en la arrogancia de todo el que tiene convicción de intocable, entendió muy temprano --astucias bursátiles obligan-- que en la carrera del partido el dinero era lo importante. El tiempo le dio la razón.

En esa pequeña logia del robo en que se nos ha convertido el PLD --no hay otro modo ritual para calificarlo-- Sir IvanJoe había interpretado las enseñanzas de Juan Bosch, como se hace en el mundo bizarro, al revés: servir al partido, desde el gobierno, para luego servir a Sir Ivanjoe.

Cara dura como el que más, navegando a todo babor en los millones salidos de las arcas y los bolsillos de los contribuyentes, Sir Ivanjoe en medio de la tormenta moral, tenía pechito para sacar. Y dale que te pega, otro cuento chino sin tragarse una hojaldra, alargando sus manos nucleares para que las cuentas y los cobros en su favor se agrandaran.

Caso paradójico el de Sir Ivanjoe, porque aparte de ser un funcionario que nunca defendió los intereses de contribuyente alguno,  todo  lo contrario en su paso por la superintendencia de bancos,  se opuso a los derechos de los clientes de las tarjetas de crédito, sin embargo sí fue diestro y sigiloso para velar por sus intereses individuales, auto resarciéndose con el mismo dinero del contribuyente que nunca defendió. Vaya paradoja que al mismo tiempo dibuja una silueta de Sir Ivanjoe, moralmente calculadora y rapaz.
¿Existe algún misterio entre la renuncia de Sir Ivanjoe a la pensión, su visita al Palacio, temprano una mañana, y su rueda de prensa a posteriori?
En las logias, los secretos compartidos implican reservas y ritos de cumplimiento.
Embebidos en sus prácticas de corrupción común, llegan a creerse que todo es normal y que la visión de los demás es semejante a la de ellos. Mientras el escándalo toma cuerpo y se expande, no saben medir el impacto de la acción fuera del círculo de iluminados en morado para el robo.
En este caso, como en otros que vienen, vemos la conducta del Gobierno de Medina, donde se prefiere tolerar los actos que se le vienen encima, antes que romper la cohesión interna en torno al compañerismo.
Mientras la opinión pública pide la cabeza de Sir Ivanjoe, casi literalmente, el Gobierno de Medina juega al paso del tiempo y el viento: para que las lluvias claras por venir, limpien los ruidos del escándalo.
El mecanismo generado explicado arriba, muestra la no vergüenza de Sir Ivanjoe, así como sus frecuentes ruedas de prensa en plan boquita sabrosa, en las que dice que aquí no ha pasado nada, con esa sonrisa de mármol pulido y el nerviosismo almacenado en la nuez de Adán, con un movimiento mecánico de pavo en salmuera, tragando y jalando, tragando y jalando.

Y así nos va, no estoy en disposición de llover sobre mojado sobre los montos de Sir Ivanjoe, mala copia de un personaje medieval más digno y pulcro en sus verdaderas batallas, Ivanhoe, el de la leyenda, el verdadero.
Bajo lluvias de improperios y maldiciones en un país quebrado y con hambre, Sir Ivanjoe se hace el fuerte y sigue alegando vacuencias, elogio a una necedad que todavía en términos públicos no tiene antecedentes.
Pulseador mediático como el que más, Sir Ivanjoe al menos puede tener el recuerdo de que en el tema de las pensiones unió a dominicanos y dominicanas en su contra con un fervor de cuasi unanimidad nacional. Y fue así porque, especialmente, porque sus antagonistas ejemplares fueron “los cañeros”, pobres diablos del panorama social con décadas de reclamo, a quienes Sir Ivanjoe (en algún momento con sus jugadas "legalizadas", les quitó lo suyo), en su displicencia y arrogancia amanerada, alegó que él nada tenía que ver con “los cañeros”, dejando entrever un enojado: "Distancia y categoría"...
Conclusión: Contando con la complicidad del Gobierno de Medina, Sir Ivanjoe se quedará en la Contraloría de la República. Ya estuvo presó por indelicadezas cometidas años atrás en ese mismo cargo.
El sujeto no se arredra, embiste como un Miura en tarde de feria, le importará un carajo lo que la gente piense.
Perfecto, pero mientras sus millones se multipliquen, al menos, será señalado como una persona que sodddddcialmente disfruta de un dinero ajeno, que no acumuló con la transparencia debida.
Y esa será, como en el cuento de su maestro, su mancha indeleble, Sir Ivanjoe.

809-454-5500

 
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